alimentar el amor que no muera el amor con el paso de los años

Aunque los cuentos de hadas terminan con un “se casaron y vivieron felices para siempre”, en la vida real es justo en ese preciso momento cuando todo comienza de verdad. Cuando dos personas deciden dar el paso de unir sus vidas (sea en un matrimonio formal o no), inician un camino durante el cual deberán alimentar el amor que los ha unido, de forma permanente, si quieren que sobreviva con el paso de los años.

Como todo aquello que vale la pena en la vida, el amor es algo por lo que hay que luchar y esforzarse todos los días. Cultivar el amor es una tarea cotidiana, que está en manos de los dos miembros de la pareja (de los dos por igual), si uno de ellos se descuida, entonces el fracaso y la frustración serán inevitables.

Lamentablemente, con el pasar de los años muchas parejas caen en la rutina, la monotonía se instala en sus vidas y prácticamente se olvidan de qué era lo que les hacía vibrar de felicidad cuando estaban juntos. Muchos se dedican sólo a ser padres, especialmente las mujeres, olvidándose de que un día los hijos crecerán y harán su propia vida y se quedarán con el nido vacío y sin saber por dónde retomar sus vidas.

Es fundamental llegar a ese momento manteniendo una relación de pareja saludable. La buena noticia es que conseguirlo no es difícil. Sólo hay que poner atención en esas pequeñas acciones cotidianas que nos permiten alimentar el amor y cultivarlo para que con los años se fortalezca.

Recuerda que disfrutar de un amor maduro y sólido es una de los principales secretos de la felicidad.

¿Cómo alimentar el amor y mantenerlo vivo a pesar del tiempo?

1. Hagan lo que hacían al principio: tengan citas

Muchas parejas que llevan años viviendo juntas se olvidan de lo bonito que era prepararse para una cita. Pero que compartan la misma cama a diario, no significa que haya que perderse este placer.

Arreglarse y salir a lugares bonitos que ambos disfruten, es muy bueno para la relación. Una cena, un teatro, una escapada romántica. Todo vale si se rompe la rutina. Este tipo de salidas “en plan romántico” ayuda a mantener una buena comunicación, muchas veces fuera de casa es más fácil sincerarse. Además si te arreglas para tu pareja volverás a sentir ese gusanito en el estómago de los primeros tiempos y eso es fantástico.

Ah, por cierto, eso de las citas también vale si son “citas para hacer el amor”. Acordar con tiempo que harán el amor por la noche (por ejemplo) crea expectativa y cierto nerviosismo (como al principio), ambos estarán pensando en ello todo el día y estarán ansiosos de llegar a la cita. El deseo se irá incrementando según se acerca el momento y finalmente disfrutarán de una noche mucho más intensa y romántica!

2. Las pequeñas sorpresas sin motivo son ideales

Son los pequeños detalles, como decía antes, los que sirven realmente para alimentar el amor y llenarlo de ilusión. Un regalo inesperado o una pequeña sorpresa (no tiene que ser nada grande ni caro) dicen más que mil palabras.

Una flor o una caja de chocolates sin motivo aparente, abrir un buen vino sólo por el placer de celebrar la vida, preparar su plato favorito o dejarle una notita cariñosa que no se espera, son detalles que emocionarán y alegrarán el día de tu pareja. ¿Quién no disfruta con algo así? Y alguien feliz contagia felicidad!

3. Cultiven el hábito de decir “gracias”

Gracias es una palabra mágica y no estoy exagerando. Cuando hacemos algo por alguien y nos da las gracias, nos sentimos reconocidos y nos estimula a dar más. Lo malo es que la costumbre y la confianza con frecuencia hacen que nos olvidemos de lo importante que es dar las gracias y lo bien que hace a quien las recibe.

Da las gracias por todo, incluso por aquello que pienses que tu pareja está obligada a hacer. Gracias por cocinar, por lavar los platos, por tirar la basura, por permitirte elegir el programa de televisión. Gracias por acompañarte a hacer algo a pesar de no ser de su agrado, gracias por servirte un café, por sacar a pasear al perro. El agradecimiento nunca sobra y alimenta el amor de manera inimaginable.

4. Creen pequeños rituales

Muchas parejas tienen sus pequeños “rituales” aunque no sean conscientes de ello. Cosas que aman hacer juntas y que se han convertido en una sana costumbre. Todo sirve, un desayuno especial los domingos, una caminata por las tardes después de comer, un plato especial el día del cumpleaños.

Lo que sea, cada pareja tiene sus reglas, lo importante es que esas pequeñas tradiciones o rituales fortalecen el amor. Disfrutar de hacer cosas simples juntos y considerarlas “sagradas para ambos”, es uno de los grandes tesoros de la pareja.

5. Abrazos y besos son imprescindibles a cualquier edad

Muchas parejas que llevan años juntas van perdiendo la sana costumbre de abrazarse y besarse. Sin embargo, estas manifestaciones de cariño son vitales para alimentar el amor y no están reñidas con la edad. Quién diga “ya estamos viejos para eso” comete un grave error.

Los abrazos fortalecen los vínculos entre las personas, trasmiten apoyo, seguridad y confianza. Los especialistas incluso afirman que ayudan a mejorar nuestras defensas y a mantener a raya la presión arterial. En ocasiones nada cura mejor que un abrazo.

Pasa lo mismo con los besos. Los besos románticos son patrimonio de la pareja, no los compartimos con nadie más y por ese motivo son tan especiales. ¿A quién no le gusta sentirse abrazado y besado? Y si tu pareja no es de dar muchos abrazos, dáselos tú, así aprenderá que son importantes para ti y les cogerá el gusto.

6. No se vayan a dormir estando peleados

Hacer esto no siempre es sencillo. Después de una discusión muchas parejas dejan de dirigirse la palabra y se van a dormir sin haber solucionado el problema. Hacer esto puede no parecer demasiado importante, pero lo es.

Aunque por supuesto es bueno que los ánimos se calmen y que pase un rato en el que cada uno pueda pensar tranquilamente en el problema que los llevó a discutir, no es aconsejable terminar el día sin haberlo solucionado o por lo menos sin haber hecho las paces. Aunque el tema de fondo requiera todavía de más tiempo, eso no significa que haya que seguir peleados.

Hay demasiadas historias de parejas que se han ido a la cama sin hablarse después de una discusión y al día siguiente una de ellas no ha despertado o se ha ido de casa temprano y ha sufrido un accidente. Ninguna discusión dentro de una pareja que se quiere realmente, merece la pena como para correr ese riesgo. El arrepentimiento puede ser interminable.

7. No den nada por sentado

Uno de los errores más frecuentes en las relaciones de pareja, especialmente con el paso del tiempo, es que tendemos a dar las cosas por sentadas. No decimos “te quiero” porque asumimos que nuestra pareja sabe que la queremos. Gran error.

No hay nada mejor para alimentar el amor y mantenerlo vivo, que decir “te quiero”, “te amo”, “soy feliz a tu lado”. Si nos gusta escucharlo por qué no decirlo. Poner en palabras nuestros sentimientos nunca está de más y de ese modo nuestra pareja no tendrá dudas sobre lo que sentimos y lo importante que es para nosotros. Jamás nos arrepentiremos de haberlo dicho demasiado, pero puede que sí de no hacerlo.

8. Viajen juntos y vivan nuevas aventuras

Viajar es el mejor remedio contra la rutina. Cuando viajamos nos sentimos más vivos que nunca, estamos atentos a todo lo nuevo que nos rodea y se despierta la ilusión. Con el paso de los años, muchas parejas olvidan lo emocionante que era viajar juntos y crean excusas para ir perdiendo esa costumbre.

Sin embargo mantener la costumbre de viajar a un lugar nuevo, por lo menos una vez al año, puede convertirse en una increíble forma de mantener la alegría de compartir cosas juntos. Desde la planificación previa hasta los recuerdos posteriores, estarán viviendo momentos inolvidables, y fortaleciendo sus lazos.

PUBLICIDAD