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11 preguntas que pueden precipitar tu crisis de la mediana edad, pero que deberías hacerte

Pensamiento positivo, Salud y Bienestar

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Seguramente has oído muchas cosas a cerca de la crisis de la mediana edad. Puede que ya hayas pasado por ella una o más veces, o si no, que te estés preguntando si es un mito o si hay alguna forma de evitarla.

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Por mi experiencia, no sólo personal sino por lo que veo a mi alrededor, creo que de un modo u otro todos pasamos un algún momento por una crisis de la mediana edad, o por varias. Quizá algunos la pasen casi de puntillas o cerrando los ojos para no verla, mientras que otros nos sumergimos en ella como en un inmenso océano, que asusta pero que renueva.

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¿Qué es la crisis de la mediana edad?

Seguro que hay tantas definiciones sobre lo que significa esta tan “temida” crisis, como personas adultas hay sobre la tierra y todas válidas, por supuesto. Pero lo más probable es que todas coincidan en una cosa, se caracteriza por traer consigo una serie de cuestionamientos vitales.

Y aunque parece que justo cuando atravesamos la mitad de la vida es el momento más común en que nos hacemos estas preguntas, lo cierto es que planteárnoslas es fundamental para asegurarnos en cada momento de que estamos viviendo la vida que queremos vivir.

No se trata de cualquier tipo de preguntas, sus respuestas nos dirán realmente en qué estamos basando nuestra vida.

Con demasiada frecuencia, el estrés cotidiano y las múltiples responsabilidades, nos arrastran en una corriente que parece difícil abandonar, pero que no siempre nos conduce a donde queremos ir. Por eso es importante tomarnos una pausa, cada cierto tiempo, para asegurarnos de que el rumbo que lleva nuestra vida es el que nosotros hemos elegido y no el que marca la “corriente”.

Para saberlo de verdad debes responder con sinceridad a preguntas fundamentales. Si al hacerlo te das cuenta que no estás donde realmente quieres, eso claro que puede precipitar una crisis. Pero recuerda que crisis significa cambio y que el cambio es bueno, más aún si te impulsa a corregir el rumbo y a vivir la vida feliz que siempre soñaste. Que estés en la mitad de tu vida o que ya hayas recorrido bastante más, no importa.

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Algunas preguntas vitales

Reflexiona por un momento…

1. ¿Estás haciendo lo que realmente quieres hacer?

Piensa si dedicas tu tiempo a aquello que te gusta, especialmente en el trabajo, o sólo lo haces por ganar dinero. El dinero es bueno y por supuesto necesario, pero pasamos en el trabajo más horas al día que en ningún otro lugar, así que ¿no valdría la pena invertir ese tiempo en algo que además de dinero te dé satisfacción?

2. ¿Tienes algún Sueño por el que estés luchando?

Y digo Sueño (con mayúscula), un objetivo que te alimenta el alma y acelera el corazón, o ¿te has olvidado de soñar? Luchar por un sueño es la mejor manera de sentirte vivo. Puede ser un gran sueño o un sueño pequeñito, pero lo importante es que sea tuyo (no un sueño que otros hayan puesto allí para ti).

3. ¿Estás orgulloso de tus logros, pasados y presentes?

Seguro que has conseguido muchas cosas, haz una lista de todo lo que te hace sentir orgulloso, de aquello que creas que realmente vale la pena. Pero también piensa si en este momento sientes orgullo por lo que estás haciendo y si no es así, ¿por qué? ¿Cómo podrías cambiar eso y llenar tus horas de algo que realmente tenga valor para ti?

4. ¿Qué cosa has querido hacer con todo tu corazón pero nunca has hecho? ¿Por qué?

La vida es sólo una y el tiempo que pasa nunca regresa. ¿Estás seguro de que has postergado eso que tanto quieres hacer, por los motivos correctos? ¿No será que te detiene el miedo? Quizá sea momento de atreverte, puede que no tengas realmente nada que perder si lo intentas y sí mucho que ganar.

5. ¿Has abandonado una idea que creías genial sólo porque otros no pensaron lo mismo?

Con demasiada frecuencia abandonamos proyectos por dejarnos llevar de la opinión de los demás. Por bien intencionados que puedan ser los que nos rodean, no están en nuestros zapatos y no pueden entender nuestros motivos. ¿Por qué no creer más en ti?

6. ¿Es el miedo a equivocarte el que te impide moverte?

En la mayoría de casos es el miedo el que nos inmoviliza. No cambiamos de vida, de trabajo, de residencia, de costumbres, por temor a tomar la decisión equivocada. Sin embargo equivocarnos es un derecho y quizá la mejor manera de aprender y encontrar nuestro propio camino. Atrévete, puede que no te equivoques, pero si te equivocas no pasa nada.

7. ¿Hay algo que no estés dejando ir a pesar de saber que deberías hacerlo?

Puede que por ese mismo miedo te estés aferrando a algo que ya no es bueno para ti, una mala relación, un mal empleo, una compañía nociva, un hábito que te hace daño. Sé sincero contigo mismo, reconoce qué debes dejar ir y hazlo. Soltar la carga es la mejor forma de seguir avanzando.

8. ¿Qué te preocupa? ¿Pasaría algo si dejaras de preocuparte por ello?

Cuántas veces nos preocupamos por cosas que ni siquiera han ocurrido, sobre las que no tenemos el control, o sobre cosas que miradas con tiempo y perspectiva, no son realmente importantes. No te preocupes, ocúpate de aquello que esté en tus manos y deja ir todo lo demás. La preocupación genera estrés y problemas de salud, pero jamás ha solucionado ningún problema.

9. ¿Has renunciado a tus sueños a cambio de seguridad?

La seguridad es una dama engañosa. Nos embauca para que olvidemos todo aquello que soñamos y perdamos el valor de arriesgarnos. Pero la seguridad no existe, es sólo un espejismo. No existe el trabajo seguro, ni el dinero seguro, ni la salud asegurada. Todo puede cambiar en cualquier momento. Lo único seguro que tenemos es el aquí el ahora. Un presente que vale la pena vivir intensamente.

10. ¿Si la felicidad fuera dinero, qué tan rico serías?

Todos queremos acumular dinero, cuanto más mejor, por eso nos pasamos más de media vida trabajando, a cambio de dinero. Sin embargo nadie nos ha enseñado que la felicidad es nuestra mayor riqueza. Hay felicidad no sólo en las grandes cosas, sino en las cosas cotidianas siempre que estén llenas de amor. Piensa cuánta felicidad hay en tu vida y si no hay suficiente lánzate a buscarla, prodúcela, acumúlala. Esa es la verdadera riqueza.

11. ¿Si supieras que vas a morir mañana, de qué te arrepentirías?

La respuesta a esta pregunta puede ser como un gran faro que ilumine tu camino. Todo aquello de lo que te arrepentirías es todo aquello que deberías hacer y hacerlo inmediatamente. Porque eso es lo verdaderamente importante para ti. La vida es maravillosa pero no sabemos cuándo se terminará, así que en realidad sólo disponemos del hoy. No pierdas la oportunidad de no tener de qué arrepentirte cuando llegue tu hora.

Y si, cuando respondas a todas estas preguntas, te das cuenta de que necesitas hacer cambios, entonces cambia. Nunca es tarde para corregir el rumbo y ser feliz. Corre tras tus sueños, pierde el miedo, atrévete y rodéate de amor. No malgastes tu vida en las cosas que no valen la pena, no importa si eso significa que tienes que darle la vuelta a todo y convertirte en alguien totalmente diferente. Después de todo ese alguien diferente es tu verdadero tú.

>> Lee más sobre la crisis de la mediana edad y cómo salir de ella triunfante!

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1 Comentario

  1. maria cateriano gutierrez

    GRACIAS este mensaje es importante para saber el camino que estamos siguiendo y que dejamos de hacerlos nuevamente muy agradecida por tan estupendo articulos que nos ayudan a seguir creciendo a pesar de la edad y ustedes nos regalan eso eterna felicidad bendiciones a PATAS DE GALLO

    Responder

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